Cuando Don Emiliano Restrepo Echavarría, compró los terrenos de la Hacienda Vanguardia por allá en los años de 1860, fue el primero en introducir desde el Brasil el pasto Pará, o Catingueiro para hacer potreros de ceba convirtiéndose en el pionero de la cría y levante de ganado en la región. Luego importó de Inglaterra 7 ejemplares de vacunos Shorthon y los cruzó con vacas criollas Casanareñas. El resultado, ganado de doble propósito: carne y leche.
Finalizando el siglo XIX, en los Llanos de San Martín la Compañía Extractora de Recursos Naturales Colombia, de propiedad de los señores, Uribe y Lorenzana, importaron también desde Inglaterra 12 ejemplares vacunos Hereford, que igualmente lograron mezclar genéticamente con ganado criollo Casanareño.

De esta manera la ganadería llanera de la época logró ser más competente en los mercados de Bogotá. Pues el peso del ganado criollo Casanareño estaba más dado por su dura osamenta que por el volumen de su carne en canal.
La mansedumbre
![]() |
Criolla Casanareña. |
rusticidad y longevidad son características sobresalientes de la raza Sanmartinera al igual que su producción de leche y excelente carne, además esta raza es capaz de soportar períodos agudos de invierno y las sequías más prolongadas.
La raza Sanmartinera ha ido desapareciendo paulatinamente del contexto ganadero regional, ya que no reúne las condiciones para competir dentro de la exigente producción y comercialización ganadera de hoy. Es así como la ganaderia cebu brahmán es la raza que se ha tomado el piedemonte y las llanuras.
Fuente: Jairo Ruíz Churión - Escritor, Historiador e Investigador.
Fuente: Jairo Ruíz Churión - Escritor, Historiador e Investigador.
Fuente: Jairo Ruíz investigador Historiador.
No hay comentarios:
Publicar un comentario